Ko’ox Báaxal 2017



 

Por Carol Alexandra Salazar Lizardo

Coox baaxal es una actividad que se lleva a cabo a nivel mundial de reciclaje, todos usamos cajas de cartón que en la mayoría de los casos estas terminan en la basura, las reutilizamos para crear En este proyecto invitamos a niños a unirse y darles de nuevo un uso a estas cajas. Ya no como contenedores sino como un medio para divertirse.

Todo comenzó de modo sencillo. En la mañana estuve ayudando a organizar los juguetes y dulces en el centro de canje. Llegaban y seguían llegando bolsas y dulces, y a pesar no conocernos se podría decir que todos sabíamos lo que habían en las bolsas, muchos de estos siendo parte nuestra infancia, los chicles de un peso de la escuela, las paletas que regalaban todos en San Valentín, se podría decir que en un rato corto y solo clasificando dulces todos vimos nuestra infancia allí “oh, yo amaba estas paletas!” “Yo vivía de estos en primaria” “oye no me puedes guardar uno de esos?” .Y no solo la nuestra, sino la de los niños que venían también.

Cuando llegaron los chicos la instrucción fue: “Tienen que construir una catapulta” y creo que allí fue cuando más se puede ver la enorme diferencia entre los niños y nosotros, para ellos era sencillo y divertido, con uniformes y sonrisas curiosas, palabras simples y divertidas; para ellos una catapulta era “nyum y tira las rocas” demostramos con ademanes y gestos, para nosotros era “ok la estructura y la forma” creo que viendo esto es fácil ver lo libres y abiertas que son sus mentes, mientras hablábamos con ellos para definir cosas se desviaban a juegos y preguntas totalmente en otros temas; en algún punto nos pusimos a decorar las cajas “conoces Pokemon puedes dibujar un pikachu?” Y dibujé un pikachu, y a pesar de que para mí me pareció deforme, el chico estaba satisfecho y muy contento, y de algún modo dejó de parecerme tan mal a mí también.

Cuando terminamos la creación de los juegos, los llevamos todos al pasto. Y ya una vez allí, no tardó mucho en pasar de ser un jardín a ser un mapa del mundo medieval, los fuertes de cartón, tronos, dragones y espadas. Los niños estaban inmersos en su nuevo mundo de cartón, jugando y recibiendo recompensas y dulces por ello. Corriendo por todo el lugar y riendo de un lado a otro, atacándose entre sí con espadas.

Y a pesar de que estaba cansada para ese entonces se veían tan felices que valió la pena, y de hecho por un rato nosotros también pudimos caer en ese mundo, con solo hablar con los niños su inocencia es contagiosa a decir verdad, a unirnos a sus aventuras. Una de mis amigas y yo tomamos espadas de cartón y nos perseguimos por el pasto gritando y dramatizando los golpes. (A decir verdad, me salieron un par de moretones con esas espadas de cartón, vaya buenas espadas que eran). Al final varios de nosotros tomamos cajas de cartón abiertas y nos recostamos en el suelo, hablando y comiendo pizza reclamando que era nuestro reino.

Estas son un par de frases que escuché de mis compañeras y de personas que estaban cerca.

“Al principio me quería ir, y estoy super cansada, pero ver las caras de los niños tan felices hizo que lo valiera”

“Para estos chicos fue un día inolvidable en sus vidas, van a llegar con cajas de dulces”

“Se siente día del niño otra vez, pero en septiembre”

“Había un chico que gastó todos casi todos sus boletos en dulces y juguetes para su hermanita, apenas compró dos o tres cosas para él mismo”

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